La más reciente colección del diseñador David Pompa se basa en esculturas de cantera que dan brillo y Luminosidad al espacio.

Ambra surge de la pasión de David Pompa por llevar al más estricto grado de perfección la artesanía mexicana. Su trabajo se centra en esculturas de materiales puros, en este caso el cobre y la cantera, que dan como resultado objetos decorativos únicos.

La cantera formada por cenizas volcánicas y lava se convierte en el material preciso para las lámparas de David Pompa, quien se las ingenia para proyectar la luz en los espacios de forma magistral y entrañable, o intensa y vibrante.

La lámpara de pie Ambra, por su forma irregular, llena los ambientes de luz que se refleja en la roca y le da equilibrio y funcionalidad. Es un objeto lleno de personalidad y magia que destaca en cualquier entorno.

Por su parte, la lámpara de pared destaca por sus proporciones mínimas e inusuales. Gracias a su tamaño y configuración, lanza una luz ascendente que provoca un suave brillo indirecto, íntimo y sutil y, a la vez, se convierte en un objeto decorativo con un tercer elemento visual en la pared que complementa dos cilindros de cantera que se ajustan y adaptan al interiorismo a donde pertenecen simplemente girándolos en distintas direcciones.

Es así como la magia de Pompa hace de sus productos verdaderas joyas del diseño. Su culto a los materiales nobles y su gusto por combinar lo tradicional con las innovaciones de la tecnología, lo llevan a conseguir objetos eternos. Piezas que nacen para ser y dar luz.


Por Norma Rodríguez Olivares

Fotos: David Pompas

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