Solo unos kilómetros separan la residencia Uh May del hotel Azulik, en Tulum. Camino a Cobá, a mitad de la selva maya, Roth proyectó su hogar.

El arquitecto autodidacta Eduardo Niero Roth está creando el mundo de sus sueños en tiempo real, y no parece detenerse. Comenzó con la construcción del hotel Azulik frente al mar en Tulum, un patio de recreo para bohemios y jet-set curiosos y elegantes. Los senderos de madera suspendidos conducen a suites con vista al mar, bañeras de cerámica y mosquiteras, construidas con elementos locales con cuidado de no perturbar el terreno existente, un sorprendente paraíso que aparentemente surgió del suelo, creado por los dioses de la naturaleza.

Los planos arquitectónicos de la residencia Azulik fueron ajustados para acomodar todos los árboles preexistentes en el terreno.

Siempre en evolución, Sfer Ik Museion ahora es parte del complejo, una combinación de ramas estampadas y cemento liso enmarcado por un techo de cúpula artesanal brillante. Los esfuerzos conscientes por conservar el terreno son alentados por filantrópicos, ya que este espacio alienta a las culturas locales a participar en la experiencia; que es el hogar de intrigantes piezas de arte vistas por invitados descalzos.

Las bibliotecas de la casa están colocadas en nichos dentro de los pisos, una solución que también se utilizó para la cava, la cuál esta climatizada para la conservación de los vinos.

Además de una construcción respetuosa con el medio ambiente, la luz eléctrica mínima, sin aire acondicionado, baños con agua de cenote y senderos de madera que imposibilitan los tacones altos, el complejo anima a los huéspedes a ponerse en contacto con ellos mismos y con sus seres queridos. Las noches iluminadas por la luz de las velas, los caminos sinuosos y casi sin conexión a Internet crean una forma para que las personas vean lo que es importante.

La luz natural de ensueño lleva la residencia a un nivel surrealista. Los interiores presentan elementos decorativos hechos a la medida, incluidas redes que cuelgan del techo, algo retador para los invitados.

Mientras que Azulik se basa en el agua, la nueva Residencia Uh May abrazan la tierra, enclavada en la jungla entre Cobá y Tulum. Como continuación de su historia de amor con la Riviera Maya, Roth ha creado una comunidad tropical extraordinaria en medio de la selva. Compartir el lugar con la exótica vida salvaje; tucanes, boas constrictoras, monos e incluso jaguares ocasionales, esta nueva aldea, extensión de Azulik está construida de la misma manera que su hermana frente al mar, sin alterar el hábitat natural existente.

Las líneas suaves y la implementación de la naturaleza en cada esquina facilitan una conexión con el exterior. Los rincones privados dan oportunidad de vivir la sensación íntima de Azulik Residence.

La primera residencia, en realidad es el hogar de la mente maestra de Azulik; Roth, quien es alucinante en diferentes niveles. Fue el primero en construir sin intervenir el terreno, un brillante ejemplo de lo que está por venir. La estructura en forma de espiral fue construida con ferro-concreto y bejuco, los planos arquitectónicos se alteran espontáneamente para honrar a los 200 árboles que existen debajo de su techo. Los interiores brillan con luz filtrada, todos los elementos de decoración creados a medida para el espacio, con la excepción de las alfombras africanas suaves y de colores brillantes. Los cojines le brindan comodidad a cada espacio y fomentan la relajación.

Una franja de fibra natural enmarca la puerta de entrada, y al cruzarla se tienen vistas excepcionales del entorno natural.

Uh May Residence tiene una colección de arte perfectamente curada, que incluye piezas de Margo Trushina, Gabriel Rico y Guillaume Leblon. La colección de arte continúa justo al lado, donde se puede caminar hasta el imponente Museo Azulik Uh May. La estructura en sí misma es arte, alcanzando 16 metros de altura, la cúpula de madera crea un ambiente con una luz natural magnífica y, fiel al concepto, permite que los árboles existentes florezcan en su interior.

Las líneas onduladas imitan a la naturaleza, ya sea que se trate de pétalos de flor como plafones y las olas de mar en los pisos de la casa.

Los pasillos de bejuco acompañan el camino través de la estructura de líneas orgánicas maravillosas. Uh May es un paraíso para la filantropía, un espacio para el arte que provoca el cuidado de nuestro planeta, la integración de las comunidades, el arte, el amor y la creatividad, con la esperanza de manifestar nuevas perspectivas positivas que extienden un faro de esperanza y luz; a la manera Azulik. Pronto, la residencia y el museo estarán acompañados por un hotel y restaurante de 40 villas construido en una estructura flotante, muy por encima de la jungla. 

Se rumora que el piano de la casa lo ha tocado la invitada Alicia Keys

Arquitectura de Roth Architects

Fotos de Santiago Geyser

Por Danielle Kehl

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