Geometría tropical. Sin miedo al color, Jorge Brown creó el diseño de interiores de esta residencia en Casa de Campo, en República Dominicana.

“Comenzamos nuestra propuesta creativa a partir de la obra gris, pero sabíamos que nuestros clientes iban a disfrutar mucho sus espacios a partir de una paleta colorida, fresca y divertida, en la cual tendríamos una abundancia de patrones y mobiliario italiano. Son una familia de cinco miembros, los cuales deseaban ambientes originales, elegantes y flexibles para vacacionar. Así que enfrentamos nuestro reto buscando que cada rincón generara una experiencia diferente para el disfrute de cada miembro de la familia”, comenta Jorge Brown.

Muros blancos y pisos de madera en tonos oscuros sirivieron de lienzo para que Jorge Brown integrara interior y exterior. En la sala de estar se colocaron piezas de mobiliario con un estilo clásico que recuerda un diseño de los años 70.

Como canvas de revestimiento eligió junto con su equipo de creativos el boiserie en blanco y la madera en el piso, los cuales dan el toque sofisticado que se buscaba. Tomaron las obras de arte como punto de inspiración para lo que sería la paleta de color en general. Siempre han buscado resaltar las obras de arte; que estuvieran protagónicas dentro de cada espacio, donde los materiales y mobiliario a pesar de ser importantes, no las opacaran, sino que la priorizaran. 

Muros blancos y pisos de madera en tonos oscuros sirivieron de lienzo para que Jorge Brown integrara interior y exterior. En la sala de estar se colocaron piezas de mobiliario con un estilo clásico que recuerda un diseño de los años 70.

Se realizo una búsqueda exhaustiva del mobiliario, donde gran parte fue creada exprofeso para la residencia y mostrar que cada espacio puede ser único, con carácter y muy difícil de replicar. En el diseño de estas piezas se trabajó muchísimo con los acabados y cada detalle, con la selección de materiales, texturas y colores, los cuales en conjunto se muestran idóneos y cumplen con el objetivo de una casa fresca y orgánica, en donde la calidad de cada espacio se siente en al tacto y la vista.   

La iluminación natural entra a raudales en este espacio y genera un ambiente siempre vívido.

“Quisimos crear espacios orgánicos, lo cual logramos partiendo de las formas de los muebles y las texturas visuales. No faltaron los toques frescos en los detalles que daban vida y carácter a cada habiente”, Comenta Jorge Brown, quien esta encargado de crear la primer semana del diseño en República Dominicana. 

Se diseñó una cocina abierta en madera caoba blanca, la cual permite realizar actividades integradas sin quitarle belleza al lugar, con un comedor de cristal sobre bases triangulares en mármol blanco diseñado especialmente para esta residencia.

Cada detalle se pensó para que la experiencia sea reconfortante y siempre tener ganas de más diseño”. Jorge Brown.

En la sala de televisión se empleó una paleta de color intensa para lograr un ambiente acogedor y de recogimiento. Los sofás revestidos en velvet azul fueron creados por el despacho de diseño de Jorge Brown. Destacan las mesas auxiliares de Patricia Urquiola, Shimmer, las cuáles son brillantes tanto en su concepto como en apariencia.

“En el estudio nos arriesgamos a jugar con el color para tener un resultado impactante y divertido, con diversas tonalidades de azules y una alfombra multicolor, además de las increíbles shimmer tables de Patricia Urquiola buscamos crear un espacio con encanto y magia”, asegura Brown. 

Los colores, texturas, tapicería en muebles y en muros ha sido muy específica y contrastante en cada recámara, para hacerla única e individual. Se va deliberadamente desde el mar hasta el desierto africano en cada habitación.

La terraza es un ambiente bohemio, donde las texturas de madera y mimbre predominan, la vegetación fue un punto clave en este espacio el cual inspira paz y armonía. Pequeños detalles en colores dan el toque perfecto y acogedor que deseaban sus clientes. En cada habitación se proyectó un ambiente diferente, el cual representa el carácter de cada miembro de la familia, donde los colores perfilan el estilo de vida de cada morador y lo hacen único dentro de la residencia; cada espacio tiene una personalidad diferente, con piezas únicas e individuales.

Cada una de las habitaciones se creó pensando en sus moradores, para retratar su personalidad y su estilo de vida, por lo que cada ambientación es completamente distinta.

“Polo 36 fue un proyecto que nos llenó de satisfacción. La construcción y selección de piezas marcan la diferencia en nuestra propuesta”, Jorge Brown

Cada una de las habitaciones se creó pensando en sus moradores, para retratar su personalidad y su estilo de vida, por lo que cada ambientación es completamente distinta.

Diseño interior de Jorge Brown

Foto Fernando & Víctor.

Texto de David Solís

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