En un contexto donde la movilidad define la vida contemporánea, el diseño de mobiliario enfrenta un reto claro: adaptarse al cambio sin perder calidad ni estética. Bajo esta premisa surge Mugen, un sistema de sofás que replantea la forma en la que habitamos los espacios.
Diseñado por Sebastian Lagomarsino y Enrique Maidana, Mugen nace a partir de una reflexión sobre las nuevas dinámicas de vida. Tras su experiencia en Tulum y su traslado a la Ciudad de México, los diseñadores identificaron una constante: el mobiliario tradicional ya no responde a un estilo de vida en constante transformación.

Frente a mudanzas frecuentes, espacios reducidos y una relación más flexible con el hogar, Mugen propone una solución basada en la adaptabilidad. Se trata de un sistema modular que permite múltiples configuraciones, donde cada pieza funciona de manera independiente o en conjunto. Sus respaldos y brazos, completamente desprendidos, pueden moverse libremente, transformando la experiencia de uso en algo dinámico e intuitivo.

El diseño apuesta por una estética relajada. Con un asiento más bajo de lo habitual y una profundidad generosa, el sofá invita a una forma de habitar más libre, cercana a la influencia japonesa. La comodidad se convierte así en un elemento central, alejándose de la rigidez del mobiliario convencional.
En términos constructivos, Mugen prescinde de estructuras rígidas y está fabricado en espuma de alta resiliencia, lo que garantiza ligereza y durabilidad. Esta decisión facilita su transporte y reconfiguración, resolviendo uno de los principales desafíos del mobiliario actual.
Mugen no es solo un sofá, sino una respuesta a cómo vivimos hoy: flexible, evolutivo y diseñado para acompañar el cambio constante.
Por Mia Garcia
Ph: @santiago.baravalle
Descubre más en https://mugen.mx y en su perfil de Instagram @livingmugen.
