Ubicado entre montañas verdes y el azul profundo del Pacífico mexicano, Thompson Zihuatanejo se presenta como un refugio íntimo donde el diseño contemporáneo, la naturaleza y el bienestar conviven en perfecto equilibrio. Situado en lo que alguna vez fue un tradicional pueblo pesquero, el resort redefine la experiencia de escapada costera con una propuesta pensada para viajeros que buscan lujo relajado, conexión con el entorno y experiencias auténticas.

El hotel cuenta con 56 habitaciones y suites, muchas de ellas con plunge pools privados, diseñadas para ofrecer privacidad y una relación directa con el paisaje. Su arquitectura abierta y su integración con la vegetación tropical crean una atmósfera serena que invita a bajar el ritmo y reconectar. La experiencia se extiende más allá del descanso, con actividades que van desde yoga matutino frente al mar y tratamientos de spa al aire libre, hasta surf, parasailing, snorkel y pesca deportiva.


El enfoque gastronómico es uno de los grandes protagonistas. Ceniza, el restaurante al aire libre, apuesta por técnicas tradicionales de cocción a la leña con un menú sustentable de mar y tierra, servido bajo una palapa con vista al océano. HAO, el restaurante casual frente al mar, ofrece cocina mexicana contemporánea durante todo el día, complementada con experiencias especiales como grillouts junto a la playa y noches dedicadas al taco artesanal.

Gracias a su escala íntima y su cuidada selección de espacios exteriores, Thompson Zihuatanejo es también un escenario ideal para bodas, celebraciones y encuentros especiales frente al Pacífico. Un destino donde el diseño, la gastronomía y el entorno natural se unen para crear una experiencia sofisticada, auténtica y profundamente sensorial.
