Buen diseño y materiales nobles para lograr una residencia estructurada y apacible en Colima. La configuración luce ideal en todos sus espacios.

Aunque el arte de la arquitectura moderna se puede analizar y contemplar desde distintas perspectivas, en la actualidad ciertos patrones se repiten al dejar que los muros, los techos y la geometría hablen por si solos y conformen un junto con el terreno y el diseño. La personalidad de cada arquitecto aporta a la de cada cliente al crear alianzas y estructuras únicas. Esta residencia creada Di Frenna Arquitectos en Colima, México, se encuentra enmarcada por la naturaleza, y los arquitectos optaron por utilizar materiales de la región, la elección de utilizar piedra del volcán de Colima, como lo explica el despacho, se convirtió en un gesto poético.

La residencia propone una arquitectura imponente con un lenguaje limpio y lineal. Las texturas de los distintos materiales como la madera de parota y la piedra volcánica complementan el juego geométrico de los dos ejes principales que se encuentran dentro de un diseño trapezoidal que marcan el proyecto que se exhibe en un terreno con 12 metros de frente y más de 50 metros de fondo. Al comprender la anatomía de la casa se encuentra la genialidad y el asombro. En la fachada, una “L” de concreto en la se contrapone al pasillo principal, los materiales, la vegetación, el juego de sombras y los amplios espacios llevan a analizar las soluciones estructurales; las cuales más allá de solamente cumplir con la función para el diseño lograron que la parte volada de la estructura resalte con simplicidad, gracia y sofisticación.

La diferenciación visual entre el interior y el exterior se comprende por la simpleza de la forma y su proyección en el diseño. Los interiores comprenden los colores neutros como parte de la paleta de materiales, la cual crea una sensación de amplitud en los espacios.

La casa se desplanto en tres niveles. Las áreas sociales y privadas conservan un común denominador que es la circulación de aire y una iluminación natural que entra a raudales en cada espacio.

La mezcla de este proyecto con técnicas constructivas se comprende en esta casa, al analizar la importancia del ensamble de columnas y vigas de acero con concreto para lograrlo. La intención de utilizar la volumetría en distintos niveles, se someten a una interesante experimentación visual que se complementa por lo neutro de los interiores y la naturalidad de sus materiales, genera una perspectiva prolongada que logra la percepción de la apertura de los espacios junto con una estética sumamente elegante y propositiva con atemporalidad y modernidad.

Al contrario de la entrada, el lenguaje de la parte posterior encuentra la respuesta en la apertura de los espacios al dejar pasar el viento entre ventanales y puertas, y al enmarcar las vistas que rinden homenaje al entorno.

Un cálido toque de color del exterior recorre toda la residencia. El uso de los materiales es justo y refinado. Éstos le otorgan una característica extraordinaria que es la de envejecer con dignidad.
Esta residencia tiene una homogeneidad matérica que se encuentra diversificada en sus tres plantas. Al comenzar por la planta baja que alberga el bar, la sala de televisión, los espacios sociales que se unen orgánicamente con la vegetación que viste el jardín. En el segundo piso, al atravesar la terraza se encuentra la alberca, a un lado la sala y la cocina comparten la vista del paisaje al convertirse en el corazón de la residencia, los espacios pueden disfrutarse en intimidad o en compañía. El área privada se encuentra en el último piso, en donde las habitaciones apartadas del resto de los espacios tienen una vista espectacular.
Una casa que se siente verde no es solo en donde puedes verlo desde cualquier lugar, sino un lugar en donde los residentes usan activamente el espacio exterior y crecen junto a la vegetación. La elección por el uso de estos elementos naturales junto con el concreto y el acero es lo que logra el balance estético de esta casa con una singularidad exquisita.

Distintas texturas de materiales y patrones se comienzan a formar en la fachada y la entrada principal. El juego de geometría se acompaña de la vegetación que enmarca la residencia.

Arquitectura Di Frenna Arquitectos
Por Yarin Miranda Robles
Fotos Óscar Hernández

Share: