Artista de color y luz. El legado de Ricardo Legoretta es incontestable. Creó más de una centena de espacios notables en todo el mundo, con un estilo audazmente moderno, pero con profundas raíces mexicanas. Su paleta de color se convirtió en su firma; desde grandes edificios hasta su casa, siempre mantuvieron un enfasis en la luz y el espacio.

“Mexico es un país de arquitectos”, Ricardo Legorreta.

El trabajo del galardonado arquitecto mexicano Ricardo Legoretta fue innovador, sus sorprendentes proyectos públicos que van desde el hotel rosa Camino Real hasta la restauración del Antiguo Colegio de San Ildelfonso, ambos en la Ciudad de México; El Museo de Arte Contemporaneo de Monterrey,  la conocida fábrica de IBM en Guadalajara, la plaza Pershing Square en Los Ángeles, la Torre Bancomer (en colaboracion con Richard Rogers y Víctor Legorreta), entre otros impresionantes proyectos. Legoretta, influenciado por Luis Barragán, mostró en su trabajo colores vibrantes y jugó con formas, sombras y agua. La funcionalidad de cada proyecto siempre fue una prioridad, como es evidente en el flujo de bibliotecas, museos y otros espacios públicos que diseñó en todo el mundo.

“Hacer feliz a la gente a través del manejo creativo de las formas, los espacios y los colores es el oficio de arquitecto”, Ricardo Legorreta.

Si bien fue ampliamente reconocido por estas obras públicas, su enfoque principal y quizás la mayor inversión de su talento fue en casas privadas. Un excelente ejemplo de su estilo y características arquitectónicas es la Casa Monte Tauro, casa privada para una sola persona construida en la Ciudad de México en 1997. 

Ricardo Legorreta fue socio del arquitecto José Villagrán. Legorreta fundó su propio estudio en 1964. Su hijo Víctor se unió a la firma a principios de los años 90, y en 2000 se convirtió en Legorreta + Legorreta. Actualmente, el despacho Legorreta es dirigido por Víctor Legorreta.

Legoretta creó un refugio secreto en la ciudad, lleno de naturaleza, luz y colores brillantes. La fachada de la casa está en un tono de terracota cálido, brillante y con un reflejo de la naturaleza, mientras que muchas de los muros interiores son influencia del clásico “Barragan” mexicano rosado, y la alfombra de color sólido en el área de estar es índigo profundo y brillante. La sala de estar principal da a un patio abierto con una fuente, un árbol y suelo natural que crean un ambiente íntimo para entretener y relajarse.

El espacio central mira hacia un patio con una fuente, un árbol y piso de tierra roja que ofrecen el ambiente perfecto para una conversación, lectura, trabajo y comida al aire libre con flexibilidad y privacidad. Una escalera estrecha da acceso al cuarto de ejercicio, y va  apareciendo un patio con un techo corredizo de cristal, con vista hacia árboles maravillosos y a la calle.

Los muebles son mínimos, con líneas limpias, las paredes están llenas de libros, todos abiertos pero acogedores. El uso de la luz y las sombras casi actúan como decoración, así como la presencia de agua en toda la casa. El fantástico diseño del paisaje resultó en vegetación y estallidos de flores de bouganvelia que cubrían gran parte de los muros exteriores de la casa, algunos en tono verde enmarcados por grandes ventanales que inundan la casa con una luz natural magnífica. Su visión de futuro incluso llegó al garaje, que ha sido diseñado para lograr espacio para cuatro autos en lugar de los dos obvios.

Monte Tauro es una casa de 350 metros cuadrados de contrucción en donde el diseño interior fue creado por el despacho Legorreta Arquitectos. La arquitectura de paisaje fue creada por Ricardo Legorreta y Francisco Toledo en 1997.

Los cuatro muros de la recámara están cubiertos con entrepaños y clóset, llenos de libros y objetos de uso diario; luz natural y artificial ofrecen una variedad de efectos a través de los obscuros, ventanas pintadas y lámparas.

La forma en que Legoretta utiliza los elementos existentes de la naturaleza y la luz es innovadora de la manera más sencilla posible, creando un ambiente auténtico y confortable para una vida cotidiana fácil. La combinación de tonalidades vibrantes, simplicidad y elementos naturales en Casa Monte Tauro son simplemente una bendición, hacienda segura en donde se habita y se duerme muy bien.

Nada en la casa es decoración, todos los objetos forman parte de la vida diaria. Espacio, color e iluminación se utilizan para crear un retiro romántico y espiritual que protege de la vida urbana y caótica de una ciudad grande. 

Arquitectura de Ricardo Legorreta de Legorreta + Legorreta

Fotografías de Lourdes Legorreta 

Retrato Victor Legorreta de María Beckmann

Por Danielle Kehl

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