Esta residencia es la guapa del fraccionamiento. Está a la moda y grita desde su fachada que posee un estilo único. Es pura, moderna y contemporánea.

“Esta casa es el resultado de muchos años de experimentación, donde se nota el trabajo más que de un arquitecto de un equipo muy completo de profesionales”, Fernando Cibrian

¿Qué caso tiene hacer arquitectura que se parece a otra? Para Fernando Cibrian ha sido fascinante encontrar al cliente que le ha permitido llevar a cabo su propuesta de principio a fin. Riguroso y esteta, el arquitecto ha jugado con que dice es una reinterpretación de la casa tradicional mexicana, pero llevada a 2020 (El concepto es que se desarrolla la vida en función de un patio central).

Esta residencia se nota individual desde la fachada, contrasta con sus vecinas porque tiene volúmenes protagónicos, el más importante es el que da acceso es una grapa de mármol negro que enmarca cristales de piso a techo y por donde se puede ver desde la calla una increíble pieza del escultor Javier Marín, es prácticamente una vitrina que hace pensar en que joyas se pueden encontrar adentro. Podemos encontrar en la fachada una columna de onix que se enciende por la noche haciéndola una gran lámpara que se acompaña por los espejos de agua que flanquean el puente de la entrada. Este es un proyecto con mucho detalle, y una idea de arquitectura traslucida muy interesante. Si se pone atención se puede ver desde la facha principal hacia el jardín posterior.

Una vez que se cruza la enorme puerta de cristal, podemos encontrar lo que el arquitecto ha dispuesto como patio central moderno, se trata de un vestíbulo con diferentes niveles, un espacio con mucha fuerza y potencia por estar recubierto de un granito muy especial, Galaxy, es negro pero en sus vetas tiene mucho brillo, es una sensación de ver hacia el espacio. Ahí es que está la escultura de Javier Marín de 1.80 m de altura, el agua de es un elemento que se mantendrá por toda la casa y en el vestíbulo se encuentra un gran espejo de agua, el sonido es tranquilizante.

Del vestíbulo se puede ir a diferentes partes de la casa, como a la sala y comedor, a las que se llegan por diferentes pasillos. Algo interesante dentro de la casa es que los espacios se perciben privados e independientes a pesar de estar conectados y no tener puertas. Aquí Fernando Cibrian destaca que fue una buena labor de diseño lograr tener la menor cantidad de puertas y hacer que los ambientes se sintieran con cierta independencia. Mucho cristal en toda la casa para lograr esa transparencia deseada, pero que al mismo tiempo con tantos reflejos, luces y sombras que se crean con el día, la arquitectura parece estar en contante movimiento.

La iluminación es un espectáculo en esta casa totalmente automatizada, puede generar varios ambientes y provocar diferentes emociones a lo largo del día. Pero un detalle de iluminación muy cuidado ha sido el diseño museográfico, por los dueños son coleccionistas de arte y han colgado piezas de Ricardo Ríos, Amalia Buergo, José Luis Cuevas, Sergio Garval, Fernando botero, David Alfaro Siqueiros, Picasso, Rodrigo de la Sierra, Hugo Lugo Francisco Soriano, Jaume Plensa y Jeff Koons, por mencionar algunos. 

Muchos materiales en armonía, un ejemplo es la sala en la que se encuentra una celosía de metal en parte del muro y el plafón, pero hay un lambrín de madera al fondo, papel tapiz y mucho mármol, tanto en pisos como en mobiliario. Es un ejercicio de diseño interior arriesgado, pero con muy buenos resultados que ha encabezado Jacobo Prieto, aquí se nota la mano en conjunto de un despacho de profesionales que ha generado una arquitectura y un diseño de interiores referencia de lo que ocurre en México en 2020. Esta es, sin duda, una casa extraordinaria.

“Como decía Charles Eames -Los detalles no son los detalles. Los detalles son el diseño-, y en esta residencia cuidamos cada centímetro del diseño, no escatimamos en tiempo ni en ideas para crear un ambiente sorprendente”, Jacobo Prieto.

Arquitectura de Fernando Cibrian, de Cibrian Arquitectos

Diseño interior de Jacobo Prieto, de Cibrian Arquitectos

Por David Solís

Fotos de Héctor Velasco Facio

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