Una lujosa fiesta de cumpleaños es lo típico para una marca que cumple 100 años. Pero no esperes nada convencional de Gucci.

GUCCI nos dice que 2021 será un año de fiesta. Alessandro Michele, director creativo de Gucci, opera con obsesiones e idiosincrasias. Para dar inicio a las festividades del centenario de la empresa, Michele lanzó su colección Aria el mes pasado. Fue una exhibición virtuosa, que fusionó actualizaciones de los éxitos de la era de Tom Ford y reinterpretaciones de Balenciaga bajo la batuta de Demna Gvasalia a través de un nuevo “laboratorio de piratería”, y aprovechó tanto la historia de Gucci como su habilidad para la reinvención. “Estos últimos seis años y medio han sido una especie de viaje psicoanalítico”, explica Michele. “Ha sido como cavar pro- fundo, como si tuviera que investigar el inconsciente de la marca de manera extensa pero sin nostalgia, porque siempre hay esta sacudi- da de vitalidad inesperada en su núcleo que la hace viva y mágica. ”

“Necesito sentirme constantemente desafiado y un poco incómodo. Todo lo que hemos hecho no fue porque fuéramos complacientes, nació de una especie de malestar”.- Alessandro Michele.

Ahora llega “Archetypes”, una experiencia multimedia inmer- siva y bastante maravillosa recientemente inaugurada en Gucci Garden, en Florencia, que recrea los sets de 15 de las campañas publicitarias conceptualmente más aventureras y visualmente impactantes imaginadas por Michele al frente de la firma italiana. “Me pareció interesante acompañar a las personas en estos prime- ros seis años de aventura, invitándolas a cruzar lo imaginario, lo narrativo, lo inesperado, el brillo. Entonces, creé un patio de juegos de emociones que son las mismas que en las campañas, porque son el viaje más explícito a mis imágenes ”. De hecho, al serpentear por las laberínticas salas del museo, las instalaciones cinematográficas brindan un entretenido ejercicio de la imaginación desenfrenada y la audacia narrativa del diseñador.

Como un aperitivo, las escaleras que conducen a la exposición están pintadas con grafitis hechos a mano que recuerdan la colec- ción del otoño de 2018 Gucci Dans Les Rues, que pretendía ser un homenaje a los disturbios de París de mayo de 1968. Al subir a una habitación con estantes de vidrio del piso al techo, los visitantes se enfrentan a las muchas pasiones de Michele, representadas a través de la campaña de otoño de 2018 Gucci Collectors”. Luego hay un baño lacado en rojo que replica el de una discoteca de Berlín donde se rodó la campaña de primavera de 2016, haciendo referencia a la colección “Románticos rebeldes”, que se inspiró en las subculturas juveniles de la capital alemana. Con todo, es una experiencia épica, de sobrecarga sensorial, pero también terapéutica después de un año de bloqueos y sentidos adormecidos.

La narración de la campaña de Michele ha demostrado ser un arma cultural de amplio alcance para llegar a audiencias de todas las edades, razas y géneros: “Probablemente ayudamos a detonar algo realmente poderoso e inconsciente que ya existía, como en el proceso psicoanalítico, algo que ya está ahí”, dijo. “No creo en la moda que habla de futuro, como Pierre Cardin o Paco Rabanne”, continuó. “Para mí, la moda narra el momento exacto por el que estamos atravesando; obviamente contiene la semilla del futuro, porque el presente es el único futuro posible que conocemos. El gran poder de Gucci es que ha podido incluir y canalizar el punto de vista emocional de una enorme variedad de personas. Es algo que es casi mágico”.

Se ofrece un recorrido virtual de la exposición “Archetypes” desde mayo durante dos semanas en Roblox, la plataforma en línea con la que Gucci se ha asociado en varios proyectos. Los visitantes podrán explorar una galería virtual inspirada en las campañas publicitarias exhibidas en Gucci Garden, en la que los avatares absorben elemen- tos de la exposición para transformarlos en obras de arte digitales.

“No ha sido un viaje fácil”, reconoció Michele, “porque las industrias de la belleza y la moda tienen un estricto control sobre las reglas que hacen que su negocio funcione. Pero en Gucci hemos abierto las puertas, hemos entendido que la calle es la nueva jet-set y que todos compartimos el poder de la belleza. Hemos hecho que Gucci sea excesivamente ecléctico porque vivimos en una realidad excesivamente ecléctica. La marca acaba de absorberlo todo”.

Fotos de Agnese Bedini + Cortesía Gucci

Por Alfredo Marchant

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