Audemars Piguet siempre en la cúspide de la innovación de la alta relojería, no termina por deslumbrar al mundo con nuevas creaciones trabajadas por mentes extraordinarias.

Es la melodía que puede crear motor junto con el ritmo constante del movimiento de un reloj que se considera por muchos como la mejor sinfonía. Sin importar el material, acero, oro, plata, el tiempo que se dedica a diseñar tan preciso artefacto con un sistema perfecto conecta la historia con el presente para convertirse en una parte del otro.

Un año después de su lanzamiento, la colección Code 11.59 by Audemars Piguet se amplía con cinco referencias de carga automática con fecha, horas, minutos y segundos, y cinco modelos de cronógrafo automático.

Audemars Piguet es más que un fabricante suizo de relojes. Fundada en el Valle de Joux en 1875, propiedad de una familia dedicada a la relojería desde su origen, es una de las firmas de relojería más importantes en el mundo actual, gracias a su inigualable expertise y perfección en cada una de sus piezas.

La historia está llena de nombres de personas y momentos que en un intento por marcar su lugar en el mundo que les rodea, provocaron cambios profundamente arraigados a la historia. Para conseguirlo se necesita una mente abierta y multidisciplinar, como la de Olivia Giuntini, Chief Marketing Officer de Audemars Piguet, con quien hablamos sobre la importancia de la tradición para Audemars Piguet y la descripción no podría ser más precisa en el sentido de que la tradición es el núcleo de todo lo que hace AP. Olivia expresó como al ser una empresa familiar independiente que aún está en manos de las familias fundadoras, a lo largo de los años, la Maison ha podido transmitir su savoir-faire, pasión y valores fundamentales de una generación a la siguiente y continúan con la intención de mantenerlo así durante las generaciones por venir. La tradición en Audemars Piguet significa evolución. Su historia encuentra en su génesis el impulso por un espíritu con visión de futuro, un deseo por evolucionar constantemente y superar los límites artesanales.

La colección fue diseñada tanto para hombre como para mujer. Con complejas esferas lacadas y una intensa paleta cromática, las novedades aportan un aire contemporáneo a este reloj redondo atemporal con una ergonomía curva óptima para cualquier persona.

Hace algunos meses, el Musée Atelier Audemars Piguet abrió sus puertas en Le Brassus. Olivia  lo describe como ejemplo de la evolución artesanal, que une tradición e innovación en una impresionante espiral de vidrio curvado. El museo diseñado por Bjarke Ingels, no solamente alberga el patrimonio y los relojes contemporáneos de la Maison, sino que también celebra y hace homenaje a sus talleres tradicionales en donde los relojeros y artesanos conservan, transmiten y continúan el savoir-faire ancestral de sus fundadores.

Con sus artesanos y la manufactura actual, hablamos de su mayor activo en el mundo contemporáneo; su gente y la comunidad en general que ha hecho que Audemars Piguet continúe su entrañable vínculo con el pueblo de Le Brassus, en el Vallée de Joux. Sin embargo, Olivia menciona que, desde el principio, la manufactura ha estado conectada con el resto del mundo, no solo en términos de distribución, sino en términos de inspiración.

En cuanto a la trayectoria de Olivia, con total honestidad nos compartió su admiración por los relojes, describiéndolos como hermosas obras de arte y, sobre todo, su interés por los valores detrás de un reloj, por lo que orgánicamente hablar de la colección CODE 11.59 tomó sentido en la conversación. La idea de agregar los conceptos a cada una de las letras, C: Challenge, O: Own, D: Dare y E: Evolve, fue con el fin de hacerle justicia al reloj de manera que el nombre refleja no solo la complejidad de su diseño y su realización, sino que refleja el código genético tanto de Audemars Piguet, como del reloj. Olivia la describe como “el testimonio del ADN de la marca es como nos comportamos en Audemars Piguet. Desafiamos, somos dueños, nos atrevemos, ¡evolucionamos!”

“El mayor activo de la colección CODE 11.59, es su arquitectura multifacética y curva que lleva las técnicas de acabado a mano a nuevas alturas. La geometría del bisel extrafino también se diseñó para integrar el complejo cristal de zafiro a prueba de deslumbramiento de doble curvatura específicamente concebido para la colección”, nos contó Olivia, quien añadió “como el reloj puede parecer tradicional a primera vista, pero cuando realmente se aprecia de cerca, tiene sorprendentes facetas ocultas. Es la multitud de detalles y características contrastantes que marcan la diferencia junto con el rechazo de las fronteras de género. Es la primera vez que Audemars Piguet diseña conscientemente un reloj tanto para hombres como para mujeres” expresa la Chief Marketing Officer de Audemars Piguet. Olivia nos cuenta una anécdota de su juventud, “cuando mis padres querían regalarme un reloj, yo realmente luché por encontrar el adecuado. Finalmente, el reloj que elegí para sorpresa de todos fue una pieza para hombre”.

Con esto en mente, comentamos cómo este reloj es una reafirmación de su ADN, la colección comunica sus orígenes y pasión por clientes potenciales que pueden aún no conocer la marca. A través de esta colección la Maison busca enamorarlos tanto de la marca como del reloj. Al ser un lanzamiento tan significativo desde el Royal Oak en 1972, en la cual, todos los equipos involucrados trabajaron arduamente durante siete años, Olivia comenta, que fue muy importante para la marca en todos los niveles y especialmente a un nivel técnico. En el cual se rebasaron todos los límites. El grado de complejidad fue tal, que la colección requirió el desarrollo de nuevas técnicas y herramientas, por lo que el resultado es un extenso trabajo en equipo y colaboraciones entre todos los departamentos de la Maison.

Cada pieza de Audemars Piguet está increíblemente elaborada y el resultado es hermoso, lo cual termina por ser siempre, una obra de arte. Olivia considera que Audemars Piguet ha creado obras maestras desde su origen, que combinan el dominio técnico, el diseño y a lo que ella llama el toque AP, “el giro de espíritu libre que dota a cada uno de nuestros relojes es algo especial y único en todas sus colecciones, Royal Oak, Royal Oak Offshore, Royal Oak Concept, Millenary o Haute Joaillerie o, Code 11.59, colección con la que se completa una zaga de la Maison”. Con nuevos colores, diseños de esferas y combinaciones de materiales que se adaptan a diferentes estilos, las piezas de Audemars Piguet transmiten los valores de la marca y se dirigen al corazón de las personas de diferentes maneras para llegar a más coleccionistas.

“Nuestra actitud de espíritu libre nos ha distinguido de otras marcas a lo largo de nuestra historia, lo que nos ha llevado a crear hitos técnicos y de diseño para la industria de la Alta Relojería”. -Olivia Giuntini, Chief Marketing Officer de Audemars Piguet.

Por Yarin Miranda Robles

Fotos Cortesía de AP

Share: