Sebastián Ángeles, joven promesa del diseño mexicano, se inspiró en la transitoriedad para crear la colección TRASIEGO—en colaboración con Breuer Estudio—, cuya línea conductora es una profunda reflexión sobre el constante cambio al que todo cuerpo está sometido.

El constante cambio al que toda existencia está sometida, desde los átomos que conforman el cuerpo hasta las montañas y los océanos—así como todo aquello que se ve afectado por el principio de la transformación infinita— ha sido el concepto eje de la colección Trasiego, de Sebastián Ángeles para Breuer Estudio. Trasiego está conformada por una silla de comedor, un banco alto, un par de percheros y tres mesas de centro —todas de madera de encino con acabado Bona—, las cuales destacan tanto por su impecable ejecución como por su sencillez y elegancia. Demuestran el dominio en carpintería y ebanistería de autor, y han sido presentadas por primera vez durante la sexta edición de la exhibición Inédito, en el marco de la Design Week México 2020.

Definido como el cambio de una cosa que pasa de un lugar a otro —especialmente un líquido que va de un recipiente a otro—, el trasiego relaciona la transitoriedad con un referente visual tangible. Para la creación de esta colección, Sebastián también se inspiró en sus propios recuerdos del agua, elemento que, en sus palabras, “demuestra la versatilidad de su morfología inestable y ejemplifica la alteración constante y la incertidumbre de nuestra vida”. Convertido en uno de los diseñadores más jóvenes en el catálogo de Breuer, y tras formar parte de diferentes proyectos en los que participan marcas referentes del diseño mexicano, con tan solo 26 años de edad Sebastián Ángeles es director y cofundador de la marca Dórica e integrante del Mass Colectivo. Además, su trabajo ha sido expuesto en Ventura Future en Milán, Italia, y en el Museo Tamayo durante la Design Week México en 2017 y 2018.

Su trabajo refleja la síntesis de elementos básicos de la vida cotidiana—reinterpretados con códigos contemporáneos que demuestran la potencia de una estética renovadora—, para crear sensaciones completamente nuevas. La incesante transformación a la que alude Sebastián, a través de Trasiego, tiene como propósito evocar la sutil y permanente melancolía que produce la consciencia del carácter efímero dela existencia propia

Por Alfredo Marchant

Fotos Mariana Achach

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