Grupo Kering presentó sus nuevas oficinas en Ciudad de México bajo un concepto creado por el reconocido arquitecto mexicano Fernando Romero y Laurent Claquin, Presidente de Kering Latinoamérica.

Kering, la empresa de origen francés que maneja el desarrollo de reconocidas casas de moda, artículos de piel, joyería y relojes con oficinas alrededor del mundo, presentó su nueva sede en Ciudad de México, desde donde se manejara el mercado Latinoamérica. La firma arquitectura y diseño fr-ee, fundada por Fernando Romero se encargó de darle vida a este proyecto, que junto con Laurent Claquin, crearon un espacio práctico y elegante. En entrevista, declararon que fue una colaboración respetuosa y orgánica, en donde los valores y metas de ambos se alinearon de tal manera que el resultado es un espacio coherente tanto con la visión de la empresa como de los creadores.

Con la finalidad de generar un espacio funcional y dinámico para mantener la máxima comodidad para sus usuarios, el diseño es escultural, depurado y sereno. Con espacios diseñados exclusivamente para actividades cotidianas, desde salas de juntas a espacios privados para tomar una llamada, el proyecto se diseñó bajo una base estructural de desarrollo que agrupa el confort térmico, lumínio y acústico.

El edificio goza de una vista y una ubicación privilegiada, en el interior la entrada de iluminación natural inunda todas las áreas que componen las oficinas, lo que permite apreciar el interiorismo y detalles como el acabado chukum en las paredes. El programa arquitectónico se desarrolla en dos niveles comunicados por el punto focal del diseño, una extraordinaria escalera que se encuentra en el límite de lo funcional y una pieza escultural, misma que logra robarse la atención desde cada diferente área de las oficinas.

El proyecto incluye piezas icónicas de diseño combinadas con piezas diseñadas exclusivamente por la firma fr-ee, de Fernando Romero, así como piezas de Héctor Esrawe, Fraga y La metropolitana, entre otras.

La sustentabilidad fue otro de los factores para la creación del proyecto, al formar parte de la misión de Kering y para las creaciones de fr-ee, las oficinas se diseñaron especialmente para obtener LEED Gold Certification, por lo que se tomaron medidas en la circulación del aire, los tipos de pintura, adhesivos y selladores así como en los sistemas de ventilación, las vistas al exterior y los códigos de iluminación.

La paleta de materiales es una combinación de madera, concreto, vidrio y piedra recinto de procedencia volcánica, complementados con una sutil y sofisticada paleta de color que incluye el negro, blanco, gris y beige. El mobiliario fue una emzcla de creaciones por artesanos mexicanos y piezas icónicas del diseño mexicano contemporáneo que incluyen piezas de Héctor Esrawe, Mola, Fraga, Joel Escalona para Breuer, La metropolitana y Veta.

“Las diferentes disciplinas artísticas están entrelazadas y se nutren unas a la otras, los creativos se inspiran y crean un diálogo muy interesante. Buscamos excelencia y creatividad para mantener la firma de Kering pero que también estuviera profundamente arraigado a las raíces de México.”
-Laurent Claquin, Presidente de Kering Latinoamérica.
“Creo que el arte, la moda y la arquitectura han estado siempre conectados. Es una tensión hermosa porque, aunque ambas industrias trabajan en tiempos totalmente diferentes, tienen una inspiración mutua.” -Arquitecto Fernando Romero

La estética es minimalista, el estilo, contemporáneo. El proyecto le hace un homenaje con pequeños y distintivos guiños a México mientras goza de su cultura y su prometedor futuro en el país y América Latina. Pero sobre todo, es un espacio que se siente realmente hecho a la medida, en donde se celebra el diseño desde su más incógnito rincón y en donde la arquitectura se proclama una vez más, como uno de los grandes aliados de la moda.

Por Yarin Miranda Robles

Fotos Camila Cossio Photography

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