En las afueras de Prato, Italia, en las colinas toscanas ricas en maderas y vegetación, los arquitectos de Deferrari + Modesti han diseñado un apartamento para una joven pareja apasionada por los viajes y el montañismo.

Situado en el exuberante contexto montañoso ubicado detrás de la ciudad de Prato, Italia, este apartamento abre sus vistas a la llanura florentina y las montañas de Calvana. Aquí el estudio DEFERRARI + MODESTI, de Javier Deferrari y Lavinia Modesti, ha creado un ambiente doméstico en 170 m2 que juega con los desniveles del edificio original de 1980 para crear un interior caracterizado por conexiones espaciales vivas y detalladas, pero al mismo tiempo, capaz de definir zonas autónomas.

La sofisticada conexión espacial que caracteriza a este proyecto no solo se logra a través de intervenciones en la estructura de los muros, sino también por un sistema de mobiliario integrado que conecta los diferentes espacios. Las áreas sociales constan de cuatro grandes zonas conectadas: la sala de estar, la sala de lectura y música, el comedor y la cocina. El mueble por lo tanto realiza varias tareas: es una banca, un contenedor, una estantería y un divisor. El gabinete está hecho de madera de fresno de poro abierto lacado en azul, para resaltar no solo el color sino también las vetas del material. La estantería, que es el punto focal de la habitación, está hecha de paneles de pared de teca reciclada. El fresado horizontal ayuda a integrar los estantes de chapa de acero pintada, que dan una sensación de ligereza y solidez.

En el salón hay un mueble de pared que, gracias a un sistema de puertas correderas inclinables y abatibles, hace descubrir un mueble bar en su interior. Aquí, como en el área del comedor, hay sillas Eames, alfombras, arte y artesanía que denotan la pasión de los propietarios por la cultura del Lejano Oriente. El comedor, caracterizado por una larga mesa y toques grises que hacen contrapunto con el azul y la madera, está rodeado por un largo armario que sirve como contenedor y estante. Separada por una isla con taburetes se encuentra la cocina, que como el resto del mobiliario, ha sido diseñado especialmente para este espacio, esta vez lacados en un tono azul mate.

Podemos reconocer aquí una serigrafía de Enzo Mari, para quien Lavinia Modesti trabajó como asistente. Comenta con entusiasmo: “En el estudio de Enzo Mari aprendí pasión y una atención obsesiva para cada fase de un proyecto. Me enseñó a ver el proceso como un todo, pero también a atender cada detalle. A tener una mirada amplia y muy centrada al mismo tiempo. Aprendí a proyectar como en espiral, avanzar y luego volver, ampliando mi mirada”.

La escalera es el punto focal de la vivienda, en donde los diferentes niveles están conectados, destacando los diversos pasos de altitud. La escalera se convierte una especie de microarquitectura dentro del apartamento, un espacio lúdico para vivir; un elemento de circulación, pero también de descanso, recepción, contenedor y divisor, un marco para escalar… A medida que se desarrolla, la estructura se vuelve más ligera y cambia su apariencia. La primera rampa consiste en un elemento monolítico revestido de teca reciclada, mientras que en la segunda rampa la escalera parece desmaterializarse gracias a la delgada estructura de hierro, hasta la última parte donde se encuentra hecha de chapa perforada pintada. La escalera se vuelve permeable a la luz y al movimiento y, a medida que asciende, casi parece flotar en un vacío.

En este espacio informal y acogedor, caracterizado por una fuerte presencia de la madera y materiales naturales, la sala de estar se define como un espacio fluido. Los mismos materiales y el mismo enfoque sensible también se aplican al área más íntima, que contempla dos dormitorios y dos baños. El piso superior se utiliza como sala de estar / estudio y tiene capacidad para un baño adicional, así como una gran terraza con vista al verde circundante.

Este proyecto habla de las pasiones de sus dueños y del trasfondo intelectual de sus diseñadores. Este apartamento en Prato puede ser visto como un pequeño manifiesto a través del cual Javier Deferrari y Lavinia Modesti identifican criterios espaciales y cualitativos sobre los cuales basar la continuación de su emergente carrera.

Arquitectura Interior DEFERRARI + MODESTI

Fotos Anna Positano

Por Alfredo Marchant

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