Una escalera como elemento principal y acabados en madera y concreto juegan con los efectos de la luz natural para crear una experiencia inusitada.

Polanco es, sin duda, una de las zonas más interesantes en cuanto a diseño y arquitectura del momento; y es ahí, donde se ubica un edificio de cuatro pisos cuyo penthouse de dos niveles, entregado en obra gris, debía ser intervenido con diseño de interiores y acabados, para convertirse en la vivienda de una familia de tres integrantes. 

El proyecto inicial requería únicamente de una recamara principal, una secundaria, un estudio y una cava; pero en el proceso se transformó en un trabajo creativo y novedoso reconocido con premios como el Architecture Master Prize 2019 en la categoría de Interiores de apartamentos,“De entrada, el edificio tiene unos grandes ventanales que dan a un cubo de ventilación por donde bajan ciertas tuberías expuestas, por lo que la vista no es nada agradable, pero al mismo tiempo sirve como una excelente entrada de luz natural. Así es que no quisimos cubrir con persianas, como habían hecho en otros departamentos, y decidimos aprovecharlo al máximo construyendo ahí una escalera que nos llevara al segundo piso. Este elemento escultural sirve como una celosía difusora de luz natural para todo el departamento, filtra las vistas al cubo de servicio, en su parte baja tiene una jardinera que le da mucha vida al espacio y es una pérgola en la parte alta”, explica el arquitecto.

“Nuestra arquitectura es como un lienzo en blanco que los clientes terminan de vestir con su esencia y gusto”, Arq. Sergio Portillo.


En la planta baja se localizan el comedor y la estancia, una cava, el baño de visitas, la cocina y el área de servicio, además de un estudio y la recámara principal. La escalera se eleva de manera que regula la entrada de luz solar, además de servir como enlace a la planta alta donde se encuentra la segunda recámara con terraza, baño y vestidor.
El programa básico del apartamento se conservó, al igual que la mayoría de los muros de concreto aparente, mientras que lo realmente destacable fue el trabajo de carpintería con el se cubrieron varias paredes, pisos y se realizaron diversos muebles; ya que el uso de la madera es el hilo conductor que le otorga calidez, continuidad y armonía a los interiores.

“Procuramos utilizar materiales naturales y honestos que se adaptan a nuestra filosofía, y dejamos al usuario la última parte de apropiarse de los proyectos que entregamos”, Arq. Sergio Portillo.

“Generamos toda una textura a lo largo del departamento por medio de paneles de revestimiento de maderas certificadas y otros materiales de bajo impacto para el ambiente, el resto prácticamente fueron los mismos acabados originales del edificio. El mobiliario fijo se fabrico a medida y procuramos que la misma arquitectura los integrara de manera natural. La iluminación también fue un factor vital para generar el efecto visual impactante que queríamos lograr en los habitantes de la casa y quienes los visitaran”, comenta Sergio Portillo.

Como en la mayoría de sus proyectos, el despacho optó por una paleta muy neutra que hace destacar la abundante madera que se observa a lo largo y ancho del apartamento y que sorprende con apenas algunos toques de color en el mobiliario, en accesorios decorativos o en el verde que se vislumbra en las terrazas. Y la justificación del arquitecto Portillo es que sin duda, los clientes que habitan sus casas son quienes le ponen colorido y sabor a sus espacios, con elementos respetados por su naturaleza e historia.

Por Norma Rodríguez

Fotografías Rafael Gamo proporcionadas por ASP Arquitectura.

Proyecto: Arquitecto Sergio Portillo.

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