El departamento de 400 metros cuadrados de una pareja de recién casados cuya familia creció con la llegada de su primer bebé, se transformó en un espacio abierto, despejado con materiales neutros que buscan armonía estética, funcional y estructural.

En este proyecto el foco está puesto en cuatro elementos básicos: la luz, los materiales nobles, la elegancia y el confort absoluto. Y aunque se trata de un espacio muy expuesto y social, posee también áreas privadas de gran diseño en las que la familia pasa los momentos más relajados del día.

“La idea central ese basó en que todas las áreas sociales estuvieran en el mismo espacio y se separaran con algunos elementos como la chimenea de fierro natural que divide el comedor de la sala, o una mesa ovalada que sirve de antecomedor y separa la cocina abierta con el resto de las áreas comunes”, comenta Lina Siman.

El vestíbulo es el elemento de transición íntimo; un espacio de mármol gris Rochelle con una iluminación escenográfica de luz led. Por el contrario, el resto del programa arquitectónico destaca por su luminosidad natural y amplitud.

El material que destaca a lo largo del departamento es la madera de nogal, tanto en mobiliario fijo como en piezas de diseño atemporal y en acabados. También se observa mármol gris y blanco, y fierro natural. La paleta de color utiliada es, sin duda, neutral, pero destacan algunos toques de ocres y grises.

La iluminacion indirecta es un factor clave en el interiorismo pues termina por configurar la atmósfera del departamento. Lo cual se nota desde el vestíbulo de mármol y madera que se define con un marco de fierro asimétrico y un halo de luz indirecta que le otorga una perspectiva muy particular e inesperada. En la sala la luz sale del zoclo en la parte inferior de las ventanas, así como de las paredes y de los cajillos que bañan los muros de madera.

La mayoría de los muebles son italianos, aunque hay algunos diseñados por el mismo despacho y fabricados en nuestro país. En la entrada se aprecia una consola de Dupuis sobre un tapete belga de la marca Le, y siguiendo por el pasillo destaca la cocina abierta con una barra de mármol junto a una de madera, muebles de la marca Dada y bancos altos diseño de Chain+Siman.

La mesa del comedor también es hecha en casa, hay sillas de Vitra, un candil Ptolomeo de Artemide y lámparas de la firma alemana Occhio que suben y bajan con el movimiento de las manos gracias a un sensor. En la sala que se ubica en el mismo espacio destaca el mobiliario de la marca italiana Molteni y una lámpara de tripié Superloon de Flos. También se observa una pieza azul del artista plástico Aldo Chaparro sobre la chimenea forrada con fierro natural.

El family room es un espacio lúdico para descansar y ver televisión, ahí destacan los enormes libreros empotrados de madera acanalada diseñados también por el despacho, el mobiliario de Restoration Hardware y una lámpara de brazo Luceplan. A la izquierda se colocó una mesa de Poliform con sillas de Vitra para crear un pequeño antecomedor.

La recámara principal tiene juegos de luz en pared y techo, y dos lámparas de Vibia, mientras que los baños son de mármol New Calacatta en acabados especiales y todos los accesorios Axor de Hansgrohe.

Detalles de lujo y diseño para un interiorismo sobrio, contemporáneo y entrañable.

Por Norma Rodríguez Olivares.

Fotografías de Rafael Gamo.

Diseño y Arquitectura de interiores: Chain + Siman / Renatta Chain, Lina Siman.

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