Fanáticos absolutos del trabajo del artista austriaco Erwin Wurn, su cuenta de Instagram es solo una muestra de su prolífica producción. Todas las obras de arte son reales, ¡no readers!.

A principios de los 90, Erwin Wurm se forjó un nombre a partir de sus esculturas de un minuto: el artista proporcionaba instrucciones escritas y pictóricas a los participantes, quienes luego realizaban una serie de poses incómodas, involucrando objetos cotidianos como suéteres de punto, frutas, sillas, escobas, botellas, cubos (lo que sea) en el espacio de exhibición. El resultado, documentado posteriormente en fotografías, fueron investigaciones sobre lo que podría ser una escultura: no algo fijo sino efímero, participativo y tremendamente lúdico.

Foto cortesía de erwinwurm.at

Redacción Design Hunter

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