Un departamento en Ciudad de México luce extraordinario, su estética es atrevida y al mismo tiempo luce atemporal y clásico.

El sello de la arquitecta Emma Cohen es una declaración de estilo, el cual queda impregnado por todo el espacio. Se nota una atención por los detalles y la preocupación por cumplir con cada necesidad de sus clientes y cumplir con las expectativas de diseño.

Hay algo refrescante y emocionante en un espacio creado por la arquitecta de interiores Emma Cohen. Con su pasión por el diseño, la arquitectura y el arte, su visión estética es innovadora y práctica, sus proyectos comprenden un gran abanico de posibilidades atemporales, funcionales y elegantes, que se complementan con su gusto por el diseño de mobiliario e iluminación italiano, además de objetos geométricos que parecen esculturas y resaltan al ponerlos sobre muros casi desnudos.

La arquitecta con sede en la Ciudad de México creó un excepcional departamento para una joven pareja, quienes con una clara precisión sobre lo que querían, lograron obtener un proyecto hecho a la medida. El diseño cumple su principal función, la de ser ser un espacio bien estudiado para la pareja, que ofrece estilo de vida sofisticado y dinámico, el cual resuelve las necesidades cotidianas y aporta facilidades para complementar su gusto por la música, por ello fue importante el diseño de audio dentro del departamento. El espacio luce con carácter por su paleta de color contundente y la selección de piezas de mobiliario icónico, además de la intención de vivir en ambientes funcionales, sofisticados y armoniosos entre sí.

“Nos preocupamos por generar espacios en los cuales no envejezcan sus materiales, con un diseño atemporal; con elementos formales y clásicos”. -Emma Cohen.

El departamento es una sinfonía en concreto que se adapta perfectamente a la estructura original. En una distinguida mezcla de materiales como el mármol en tonos negros y madera oscura para los pisos, los muros y la carpintería que oculta los servicios, las gruesas cortinas y las formas geométricas de la decoración se suman a una estética elemental, sobria y potente. Incluso, los muebles que incluyen piezas de emblemáticos diseñadores como Shiro Kuramata, Eileen Gray y Hans Wegner, junto a diseñadores contemporáneos, como Alex Josephson y Mauro Lipparini, han sido de vital importancia para generar un estilo personal, con carácter e individual.

Este departamento está hecho a medida, con piezas de mobiliario diseñados por Emma para lograr un estilo único, irrepetible. La mesa de la estancia, las mesas de centro y las mesas auxiliares están creadas ex profeso para garantizar armonía, cada material y acabados fueron perfectamente estudiados, así como sus proporciones para evocar formas poco convencionales y ser un complemento esencial para lograr ambientes con personalidad.

Emma pensó en generar un espacio equilibrado a partir de un concepto minimalista, pero le ha puesto su sello al integrar detalles y composiciones un tanto brutalistas, como como los volúmenes de concreto en la estancia, los cuales entran y salen a lo largo de la sala y el comedor en donde el televisor se esconde en detrás uno de esos grandes cubos y permite el cambio de una refinada sala a un family room más casual.  Hay detalles de arquitectura interior que vale la pena mencionar, como los cinco paneles que se fabricaron en concreto con una cimbra gastada para obtener una textura imperfecta que contrastara con el librero suspendido que se encuentra iluminado del piso al techo, dándole a sus elementos una especial iluminación.

La sobria paleta de color que se ha utilizado deambula entre tonos negros y grises, con el fin de resaltar los espacios por medio de las texturas que otorgan los distintos materiales, como los mármoles exóticos de los cuales se aprovechan sus vetas para crear un singular juego que resalta su geometría. La iluminación ha sido un acierto y genera ambientes confortables y mágicos conforme avanza la tarde. La iluminación natural, por su parte se cuela a raudales en la estancia y la habitación principal; por la noche estos espacios se iluminan con una fina elección de lámparas con mucho carácter, las cuales cumplen con su propósito funcional, pero añaden un toque de diseño por su estructura escultural.

El departamento está orientado hacia una barranca, por lo que el diseño de la terraza encuentra en la naturaleza inspiración para lograr un contraste orgánico y sorprendente, entre lo contemporáneo del interior y el ambiente fresco del exterior. El programe del departamento incluye tres habitaciones, cocina, comedor, sala, terraza y servicios, y se proyectó por completo desde la obra en negra, lo cual ha permitido una propuesta a detalle e integral. Sin duda, este departamento es una clara referencia de buen diseño mexicano, el cual se muestra contemporáneo y globalizado.

“El diseño busca expresar los gustos y la manera en que viven sus usuarios. El espacio habla de sus personalidades. Está hecho a la medida.” -Emma Cohen.

Arquitectura de Interiores Emma Cohen

Por Yarin Miranda

Fotos Jaime Navarro, Estefan González

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