Un par de viviendas disonantes, una adyacente a la otra, se elevan dos pisos sobre el suelo en un contexto residencial, compuesto por casas unifamiliares anónimas.

En Torraza Piemonte, en la provincia de Turín, vemos el resultado de la exploración de las posibilidades expresivas de un material tradicional utilizado de forma imprevista.

Una imperiosa necesidad de experimentación y un desprendimiento desenfrenado de las líneas de investigación más convencionales han acompañado la producción del arquitecto Stefano Pujatti, que hasta la fecha parece difícil de clasificar y relacionar con las experiencias más tradicionales de la arquitectura italiana en los últimos años.

El proyecto, aunque formalmente muy diferente a los trabajos anteriores realizados por Pujatti, ejemplifica su línea de experimentación y hoy resalta con extrema claridad algunos de los temas que lo definen. La búsqueda de posibilidades constructivas alternativas con materiales tradicionales, como es el caso del granito de Cerdeña, demuestra una gran confianza en una idea de arquitectura que trabaja constantemente entre la realidad física del material y una actitud creativa intransigente. Este proyecto reinterpreta los estándares de rendimiento de los materiales para producir una nueva solución constructiva altamente expresiva.

Dentro del juego de superposiciones realizadas a partir de grandes losas de granito de Cerdeña, las casas —llamadas en broma Casa del Gato y Casa del Perro— por el arquitecto, dan lugar a configuraciones espaciales profundamente diferentes. Todas las investigaciones estructurales y las subsecuentes elecciones formales tuvieron que abordar el programa y los requerimientos específicos de la tipología de vivienda unifamiliar, así como las necesidades de quienes ahora viven allí. Las viviendas, pertenecientes a dos hermanas, tienen dimensiones similares, pero son muy diferentes en su distribución y en las relaciones espaciales internas.

La Casa del Gato tiene una estructura ortogonal y muy compacta, en la que las losas definen una secuencia de microambientes externos que filtran el paso hacia el interior de la residencia. Allí, un pasillo de doble altura conecta los diferentes niveles. Por tanto, el corazón de la casa actúa como un elemento de distribución escenográfico y se percibe desde todas las estancias.

La investigación y la experimentación del material se ha desarrollado, por tanto, de la mano de la del sistema estructural basado en paneles portantes. La forma de las dos construcciones proviene de un enfoque secuencial del proyecto. El papel central de la concepción estructural de las residencias parecería dar contenido a un manifiesto. Pero esta no es la intención del arquitecto, yes él mismo quien deja claro que se trata de obras que se inspiran en la experimentación.

“Aquí, como en muchos otros edificios de Elastico Farm, el proyecto planifica obsesivamente las acciones pero no puede ni quiere predecir el resultado final, porque el valor principal del experimento no radica en la realización de la idea inicial, sino en el descubrimiento de las consecuencias que esto implica”, afirma Stefano Pujatti. La obra de Pujatti se compone así de nuevos elementos que contribuyen a trazar una investigación abierta a posibles evoluciones. Estos últimos proyectos pueden ayudar a definir mejor su perfil y a suscitar nuevas reflexiones sobre su papel en la arquitectura contemporánea italiana.

Arquitectura Stefano Pujatti_Elastico Farm

Fotos Atelier Xyz

Por Alfredo Marchant

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