Futari: un manifiesto espacial donde la precisión japonesa encuentra refugio en la calidez occidental

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Diseñado por Edo Kobayashi y René Rabelo, el nuevo kappo style sushi bar en Ciudad de México traduce a través de la arquitectura y el interiorismo el diálogo entre dos culturas que encuentran en la gastronomía un lenguaje común.

En una ciudad donde los conceptos gastronómicos buscan diferenciarse a través de experiencias integrales, Futari surge como una propuesta que trasciende la cocina para convertirse en una declaración de diseño. El nuevo kappo style sushi bar impulsado por Edo Kobayashi y Daniel González parte de una idea sencilla pero poderosa: crear un espacio donde la precisión japonesa y la sensibilidad europea convivan en equilibrio.

El nombre, que en japonés significa “dos personas”, anticipa la esencia del proyecto. La cercanía, la conversación y el encuentro se convierten en los principios que articulan tanto la propuesta culinaria como el diseño arquitectónico del lugar.

Una arquitectura construida desde la dualidad

Creado por Edo y René, el interior de Futari materializa la filosofía del restaurante mediante una selección de materiales que dialogan entre sí desde el contraste. El concreto y el acero aportan una estética sobria y disciplinada que remite a la precisión japonesa, mientras que la madera, los textiles y un tratamiento cálido de la iluminación introducen una dimensión más humana y emocional, asociada a la tradición occidental.

Lejos de buscar una interpretación literal de Japón o Europa, el proyecto explora un lenguaje contemporáneo donde ambas influencias se integran de manera natural. El resultado es un ambiente sereno, refinado y contenido, en el que cada elemento parece responder a una misma intención: generar una experiencia íntima y auténtica.

Diseñado por Edo Kobayashi y René Rabelo, el nuevo kappo style sushi bar en Ciudad de México traduce a través de la arquitectura y el interiorismo el diálogo entre dos culturas que encuentran en la gastronomía un lenguaje común.

La barra como núcleo social

En el corazón del espacio se encuentra una gran barra que redefine la relación entre cocina y comedor. Más que un elemento funcional, se convierte en el eje arquitectónico del proyecto y en el escenario principal de la experiencia.

Su configuración elimina las fronteras tradicionales entre chefs y comensales, permitiendo una interacción directa que refuerza el carácter kappo del concepto. Aquí, la preparación de cada platillo forma parte del espectáculo cotidiano y transforma el acto de comer en una experiencia compartida.

La disposición espacial favorece tanto a quienes buscan una estancia relajada acompañada de una copa y algunos otsumami, como a quienes prefieren dejarse guiar por el chef en un recorrido gastronómico más inmersivo.

Diseñado por Edo Kobayashi y René Rabelo, el nuevo kappo style sushi bar en Ciudad de México traduce a través de la arquitectura y el interiorismo el diálogo entre dos culturas que encuentran en la gastronomía un lenguaje común.

Diseño sensorial y atmósferas contenidas

La experiencia espacial se completa con una cuidada selección musical integrada por city pop, jazz ambiental y sonidos inspirados en Kioto y París. Esta capa sonora acompaña discretamente la narrativa del lugar, reforzando la conexión entre Oriente y Occidente sin imponerse sobre la conversación o la experiencia culinaria.

La iluminación tenue, las texturas naturales y la honestidad de los materiales construyen una atmósfera de sofisticación silenciosa. Cada detalle responde a un principio común: la búsqueda de un equilibrio entre rigor y emoción, entre precisión y cercanía.

Un espacio que amplía la conversación

Al igual que su propuesta gastronómica, liderada por el head chef Andrés Sánchez “Siete”, Futari no pretende fusionar culturas ni sumar referencias de manera superficial. Su arquitectura y diseño interior funcionan como una extensión de esa misma filosofía, creando un entorno donde distintas geografías, tradiciones y sensibilidades encuentran puntos de contacto.

Más que un restaurante, Futari se presenta como un ejercicio de traducción espacial: un lugar donde los materiales, la luz y la disposición del espacio expresan el encuentro entre dos formas de entender la hospitalidad, demostrando que el buen diseño, como la buena cocina, comienza siempre con la voluntad de escuchar y compartir.

Futari se ubica en Colima 152, Roma Norte, Ciudad de México.