Jorge Brown Cott, creador de Design Week República Dominicana, nos comparte su visión de diseño global.

El proyecto inició a partir de la remodelación de un departamento que había ocupado una familia en una zona residencial con más auge en República Dominicana. Pero ahora sería el hogar de un joven soltero. Donde las necesidades previstas cambiaron y debería adaptarse al nuevo usuario del lugar.

Para la selección de mobiliario se quiso jugar con los colores y las texturas para darle más carácter al lugar, se diseñaron piezas especiales, uno de los protagonistas, el mueble de madera tipo librero.

“Luego de rediseñar nuestro espacio de la mano de un buen arquitecto de la firma Sánchez & Curiel, nos adentramos a la etapa creativa, donde empezó a cobrar vida cada rincón. Mediante mood board y lluvia de ideas conocimos más a nuestro cliente, el cual es amante de los colores y las combinaciones diferentes. Creamos una fusión ecléctica uniendo el boiserie clásico de los 70, con el cemento pulido tipo loft moderno de NY, creando espacios acogedores. Estos materiales se emplearon de manera estratégica para crear cierto equilibrio en el ambiente. Se seleccionó un piso en Cerarte de microcemento para que este hablase el mismo lenguaje de los muros”, asegura Jorge Brown Cott.

En el departamento se creo un mini estudio, el cual se puede integrar o no al espacio, y también puede cumplir la función de guest room.

“Entre los objetos más destacados tenemos las obras de arte, las cuales juegan un papel muy importante tanto para el diseño de interiores como para el cliente, ya que con ellas está creando una colección que refleja su personalidad y su visón para adquirir otras en el futuro. Así que fue fundamental para nosotros trabajar a partir de esta colección para darle un lugar digno a cada pieza”, agrega Brown Cott. 

“Busco un balance entre la frialdad de algunos materiales como el espejo y  frío y lo cálido de la madera y las telas para tener ambientes confortables”, Jorge Brown Cott. 

En la habitación principal se utilizó una iluminación puntal en todo el perímetro para dejar como punto focal las lámparas colgantes que iluminan las mesas de noches y sus detalles. Una pared de espejo contrasta con el uso de una paleta de color en tonos grises, que se acompañan de madera en el piso; todo este juego de texturas han sido los elementos que crearon ambientes diferente y con personalidad. El departamento se percibe más amplio de lo que en realidad es.

Con la iluminación se quiso crear un ambiente un tanto misterioso, y que al mismo tiempo fuera acogedor para un espacio residencial. 

“Quiero mostrar un diseño global y elegante, que surge de una vida acelerada, desde una pequeña ciudad a mitad de una isla caribeña”, Jorge Brown Cott.

 

Por Natalia Márquez

Fotos de Fernando y Victor

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