La primera flagship de Levi’s en nuestro país, se localiza en el Centro Histórico de la Ciudad de México en un majestuoso edificio del Siglo XIX de estilo neoclásico en su fachada frontal y con influencia colonial en su parte posterior, protegido por el Instituto
Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (SEDUVI), por su valor como patrimonio arquitectónico.

Las miradas de los paseantes por el centro histórico de la Ciudad de México se posan sorprendidas en el edificio con influencia colonial de estilo neoclásico del siglo XIX, catalogado y protegido por su valor patrimonial por dos instituciones federales: el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (SEDUVI).

Esta tienda ofrece los mismos servicios de personalización de prendas que las boutiques de Londres y Nueva York, y representa la segunda más grande de la marca, después de la que se encuentra en Times Square por apenas 100 metros de construcción.

Parece increíble que el inmueble albergue prendas de vestir modernas y actuales de Levi’s, una de las marcas con más historia surgida en el año 1853, pero aun es más admirable el trabajo de restauración realizado por el equipo de arquitectura de la firma,
comandado por la arquitecta Adriana Flores. Proyecto faraónico, que fue galardonado con una mención honorífica por parte del INAH a través de sus premios anuales en la categoría de Conservación Arquitectónica y Restauración del Patrimonio Urbanístico, por honrar y preservan la historia de México para fortalecer la identidad del país y rendir homenaje a su pasado.

La mayoría de los muros de piedra se conservaron, al igual que los barandales originales, los patios y las vigas del techo. Incluso durante la recuperación de la edificación se encontró pedacería de piedra que fue reinstalada para el piso de la parte más antigua del edificio.

“Esta tienda es un parteaguas para nosotros pues desde que nos enteramos que el edificio tenía un valor patrimonial, cambió por completo la forma en que íbamos a diseñar. El concepto fue combinar toda nuestra herencia como marca con lo que el edificio
representaba y respetar elementos arquitectónicos que fuimos descubriendo en el proceso. Realmente logramos cambiar la perspectiva de hacer una tienda pues tenemos lo más vanguardista en tecnología para retail pero logramos rendir tributo a la marca que se forjó hace años y a los espacios llenos de historia de México”, comenta la arquitecta Adriana Flores.

Es interesante ver que se conservó prácticamente el 90 por ciento del edificio de tres niveles y casi 1,600 metros cuadrados porque cada día se descubrían nuevas maravillas de diseño y materiales mientras se iba demoliendo. El 70% de la estructura son vigas de madera originales que se desmontaron, restauraron y reinstalaron de manera casi artesanal. Se recuperaron barandales, patios interiores, columnas de hierro colado de la época del porfiriato, piezas de cantera en arcos, cornisas y capiteles; también algunas piedras en pedacería que se utilizaron como piso para la parte más antigua de la construcción e incluso maderas que se convirtieron en bancas para el local. “Fue bien interesante la conexión que tuvimos con el INAH pues la visión que teníamos
del proyecto era hacer una combinación de lo que su trabajo representa y lo que el retail puede lograr para atraer clientes. De ahí que se vea una mezcla de elementos contemporáneos que van de la mano con las piezas originales pero que no son una copia.
Integramos cristales, un piso de pasta hecho a mano pero con un toque actual que representa los diferentes lavados en tonos azules de los pantalones Levi´s y crea un contraste hermoso. Todo el mobiliario funcional y decorativo es producción mexicana, y la sustentabilidad se hizo presente a través de la restauración de materiales como piedra volcánica, piedra de cantera que ya no se encuentra en el mercado, puertas de madera, entre otros. E incluso buscamos que todos los materiales de comunicación, promoción y señalamiento fueran sustentables y con un periodo de reciclaje más rápido.”.

Para efectos de merchandising se realizó una planeación a partir de la zonificación de la tienda en la que los patios, pasillos y balcones sirvieron para que además de comprar, el cliente también los recorriera, admirara y disfrutara de la arquitectura del lugar. De acuerdo a los perfiles del consumidor y a los estudios de mercado, en la planta baja se diseñó el espacio para hombres, el segundo nivel se destinó a las mujeres que buscan una experiencia más cómoda y en amplitud. Y se agregó un punto clave en el Tailor Shop para costumizar las prendas con tecnología de punta; además de un tercer nivel, que aún no está abierto al público, en el que se ubica la zona de museografía con piezas de arte y diseño.

Por Norma Rodríguez.
Fotografías cortesía de Levi’s.
Proyecto: Adriana Flores para Store Design & Brand Environment para México y
Latinoamerica de Levi Strauss & Co.

Share: