Un espacio que inspira productividad en su máxima potencia, elegantes y únicas, las nuevas oficinas de Márquez Quevedo son el lugar ideal para crear arquitectura de alta gama.

Crear un espacio seguro, confortable, con personalidad y que promueva la creatividad y la productividad resulta una tarea completa y un reto interesante para el arquitecto encargado de darle vida a estos requerimientos. Márquez Quevedo es una firma de arquitectura que se fundó en 2003 en Monterrey, y se caracterizan por crear espacios en donde el movimiento es uno de los elementos principales para su funcionamiento, el cual encuentra su balance entre la armonía y la elegancia. Esta es la oficina del despacho y tenía que presentar de manera clara su calidad en diseño y acabados. Sí bien el despacho va a haciendo un traje a la medida de cada cliente, en este proyecto plasman su estilo elegante y con carácter. 

Las nuevas oficinas de Márquez Quevedo son el ejemplo perfecto de su propio expertise. Lujo y sofisticación en cada esquina con la finalidad de optimizar el mejor funcionamiento para sus usuarios en la vida cotidiana y hacer que sus clientes se sientan en casa. 

Uno de los objetivos era crear un espacio abierto e integrado para incrementar su funcionalidad y promover una interacción de todo el equipo, de manera integral y orgánica, sin perder de vista que la comodidad es uno de los principios que la firma privilegia en cada proyecto. Uno de los elementos clave para lograr una ambientación confortable fue la iluminación, la cual sugiere una estética cálida y tenue en el espacio y al mismo tiempo logra resaltar los tonos obscuros y monocromáticos de los distintos materiales como la madera en encino rayado que se aprecia en los muros y los techos, el porcelanato en gran formato con distintos tonos de negro, que los hace contrastar con los detalles como los espejos en bronce y los toques de color que le dan un giro audaz al proyecto. 

Funcionalidad y atemporalidad como conceptos esenciales en las áreas comunes y en los espacios de trabajo. Con sillas de Herman Miller y estaciones de trabajo marca Haworth, el diseño se mantiene elegante y depurado. 

Las oficinas cuentan con una recepción, un espacio común, área de trabajo, sala de juntas y áreas privadas relacionadas a otros espacios de trabajo. La elección de mobiliario responde a una idea clara de ser funcional y sin excesos. Sillas de Herman Miller y estaciones de trabajo de Haworth conviven en el espacio con una curaduría de arte y ornamentos delicados que simpatizan con el concepto de diseño y aumentan la sensación de estar en unas oficinas de lujo en donde la creación de gran arquitectura junto con un exquisito diseño son el fin en cualquier proyecto. 

Materiales imponentes y lujosos como el mármol contrastan con elementos vibrantes. La selección de piezas de arte ha sido trabajo del arquitecto Fernando Márquez, y se percibe como un acierto al generar un espacio de oficinas contemporáneo, original y propositivo.

Por Yarin Miranda Robles 

Fotos The Raws

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