Una colaboración excepcional entre los creativos de las firmas TANE y Rivero González, lograron crear una pieza icónica para los amantes del vino.

El baúl de edición limitada numerado en 125 unidades más que un objeto es una experiencia con la cual ambas marcas, TANE y Rivero González, dejan marcado lo mejor de dos mundos del lujo mexicano.

La marca mexicana con más de 75 años de historia y el máximo expertise en el diseño en plata, TANE, líder en el sector, se caracteriza por la excelencia en cada pieza que hace y sus colaboraciones no son ajenas a dicha belleza. Son las creaciones de la firma, que reafirman que para que un objeto de lujo sea icónico necesita tener pasión. La casa de lujo mexicana de joyería, orfebrería y arte objeto, se alía con Rivero González, la empresa mexicana dedicada a la creación de vinos y juntos presentan su primera colaboración con una estupenda pieza que más que otra cosa es una exquisitez y la perfecta compañía para iniciar la más amena conversación.

La caja incluye dos identificadores de copa con motivo de sacacorchos y racimo de uvas hechos en plata .925.

Un exclusivo baúl de edición limitada con 125 unidades es el fruto de una conversación entre amigos que busca crear una experiencia única para el usuario. Con guiños y detalles únicos, el baúl con elementos de primera calidad realizados en plata .925, lo acompaña uno de los vinos más exclusivos del país. La idea de hacer algo juntos de ambas marcas surge cuando Ralph Evans Simons, a la cabeza de TANE y la Directora Ejecutiva de Rivero González y María Rivero, entablaron una conversación entre amigos y concluyeron la grandiosa idea de hacer una colaboración que resaltara lo magnífico de ambas firmas.

La pieza, como bien lo describen, refleja lo mejor de dos mundos que representan el lujo mexicano en distintas industrias. La maestría de la plata y lo mejor de la viticultura del país. El resultado es un baúl de viaje de piel negra e interior de ante en el icónico tono rojo de TANE. Dentro, un Rivero González Tinto 2016 lo acompañan un juego de dos copas Zalto hechas de cristal soplado, una pirinola de madera de roble y plata de .925. Del mismo material, dos identificadores de copa con motivo de sacacorchos y racimo de uvas complementan dos corazones de nuez de Rivero González.

Por Yarin Miranda Robles

Fotos Cortesía de TANE

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