El diseño de esta residencia es fuerte, contemporáneo y, sobre todo, cálido. Ideal para el descanso, esta casa en Morelos es un singular refugio que goza de una esencia inigualable.

En esta casa en Jiutepec, Morelos, el despacho de arquitectos Studio 91 combinó comodidad y trabajo artesanal para lograr un diseño que encuentra en el más simplificado detalle algo especial y esencial. Las líneas y vetas de los materiales expuestos alrededor de la residencia y el diseño de interiores hacen una mancuerna perfecta, que incluso sobresale de la gran estructura de doble altura. En esta residencia se propicia un ambiente acogedor y de descanso, lejos de cualquier desarrollo, es ideal para alejarse de la rutina en un refugio familiar que honra las características tradicionales del marco arquitectónico.

Los materiales expuestos en su estado natural tienen un terminado sutil y depurado. El mármol travertino Veracruz que se colocó en el piso hace un bonito contraste con el lambrín perimetral, el cual está hecho de madera de nogal tratada, que se extiende por todo el espacio y viste por completo hasta las dobles alturas. Las vigas de madera en los plafones le otorgan un un aire rústico al interior y se armoniza a la perfección. El desplazamiento de la casa, como lo explica el despacho permite una sensación visual de alargar el espacio y mantener un toque pulido sin alterar la esencia cálida y relajada del diseño. En conjunto, los materiales disimulan los límites entre las habitaciones, esto con la finalidad de crear continuidad de la misma amplitud, lo que logra unidad y coherencia entre ellos, sin importar su función.

El programa arquitectónico es habitual y sencillo. El recorrido comienza en la planta baja en donde se desenvuelve la parte pública; el comedor, la sala y una terraza espectacular. Una escalera de herrería desemboca en un puente, el cual lleva al usuario hacia las habitaciones con baño, vestidor y terraza propia. Con un estilo cálido, las cuatro recámaras encuentran una semejanza dentro de la pureza estética del proyecto y lo conjugan en espacios ideales para relajarse, sin perder la esencia de la decoración del resto de la vivienda.

Un gran diseño debe ir acompañado de iluminación pensada y bien analizada, por ello en esta casa se goza de una iluminación tenue que brota de la unión entre los muros y los plafones, así como de distintas lámparas de diseño artesanal, hechas de mimbre y ratán, lo que se complementa con detalles decorativos como la espectacular pieza de Caralarga diseñada junto con el despacho, la cual destaca en la doble altura de la sala. El monumental tejido de algodón le da dinamismo al muro en el que descansa y contrasta con el mobiliario, el cual pretende crear armonía con la estructura arquitectónica y sus acabados. Una combinación de muebles de distintas marcas reconocidad como Gervasoni, Restoration Hardware y Cb2, se complementaron con piezas especialmente hechas para el proyecto. El mobiliario empotrado de madera de encino entintado y piedras como el travertine silver, es sin duda un guiño de Studio 91, en donde queda plasmada su delicadeza y atención por hasta el último y mínimo detalle.

Arquitectura Studio 91

Por Yarin Miranda Robles

Fotos LGM Studio

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