Chopard ha conquistado el ámbito de las piedras excepcionales con una colección inédita que celebra la belleza de los grandes tesoros de la naturaleza.

La genialidad creativa de Chopard ha logrado que la Alta Joyería se revalúe constantemente con nuevas creaciones. Durante la semana de la Alta Costura en París, bajo el expertise y el sobresaliente ojo de su copresidenta y directora artística, Caroline Scheufele, la Maison expuso un impresionante número de piedras preciosas con una calidad impecable.

Los talleres de Alta Joyería Chopard han conquistado dicho ámbito gracias a su creatividad sin límites y su inmenso conocimiento con una extraordinaria técnica en distintas colecciones a través de los años, como Red Carpet y Animal World; pero es la primera vez en la historia de la Casa que se presentan simultáneamente tantas piedras importantes y excepcionales, lo cual resulta en una etapa decisiva que anuncia la madurez de la Alta Joyería Chopard.

Caroline Scheufele, con una inmensa pasión por las piedras preciosas y un profundo entendimiento y consciencia del carácter sagrado que representan para el planeta, presenta una icónica colección de gemas, llamada ‘Exceptional Gemstones’, la cual se extrajo de las cuatro esquinas de la Tierra.

Con una exquisita variedad, la colección cuenta con los especímenes más raros de la familia de las cuatro piedras preciosas como un zafiro sin calentar de 21.04 quilates, un rubí de color sangre de pichón tallado en pera, también sin calentar y una serie de esmeraldas colombianas de las cuales, la más grande pesa 61.79 quilates. Sin dejar de lado al imponente diamante, con el nivel más alto de pureza y garantía por la ausencia de nitrógeno y boro en la piedra y un conjunto de diamantes de color, sumamente codiciados puesto que, según el Gemological Institute of America (GIA), solo uno de cada 10,000 de todos los diamantes que se encuentran en la naturaleza se considera diamante de color.

Con el fin de rendir un merecido homenaje a la naturaleza y estos esplendorosos regalos, los talleres de Chopard volcaron su know how en creaciones con un depurado diseño, el cual permite que la belleza intrínseca se exprese en toda su gloria. La directora artística de la Maison expresó su consideración por la vocación del trabajo joyero, el cual consiste en sacar a la luz el resplandor natural de las gemas sin recurrir a ornamentos superfluos para la creación de las piezas perfectas con lo justo para admirar el carácter atemporal de dichas joyas consagradas a la eternidad.

Sortijas de oro blanco de 18 quilates engastadas con diamantes y esmeraldas, pendientes de oro blanco y amarillo engastados con diamantes fancy yellow, D-Flawless, D-Internally Flawless, pendientes de titanio engastados con esmeraldas, un Ópalo cabujón negro de 26.44 quilates proveniente de Australia, de Mozambique, Turmalina Paraíba talla triangular de 34.63 quilates y un Rubí ‘Sangre de Pichón’ talla pera de 7.03 quilates sin calentar, Zafiro rosa talla cojín de 13.49 quilates extraído de Madagascar, un conjunto de esmeraldas originarias de Colombia, un Zafiro talla cojín de 21.04 quilates sin calentar de Sri Lanka y diamantes como el Diamante Fancy Vivid Yellow talla esmeralda de 33.26 quilates, y el Diamante ‘Camaleón’ Fancy Dark Gray Greenish Yellow talla oval de 31.3 quilates, nada más y nada menos, constituyen la inigualable colección de Alta Joyería Chopard.

Por Yarin Miranda Robles

Fotos Cortesía de Chopard

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