La asimetrría es fascinante, así lo define A.Lange & Söhne. Artistas, arquitectos y diseñadores han desarrollado y perfeccionado este concepto por medio de infinidad de formas, interpretaciones y aplicaciones a través del tiempo.

Para la diseñadora de moa Vivienne Westwood no hay nada más hermoso que la asimetría, mientras que para el tipografo Jan Tschichold, un ferviente defensor del movimiento Banhaus lo define como una expresión artistica del diseño funcional. En esta ocasión unieron talento con el artista y coreografo Christian “Mio” Loclair and A. Lange & Söhne. En conjunto con su estudio Waltz Binaire, realizó un proyecto en la Finca Bell-Lloc en Girona, España, donde analizó la interacción entre diseño, matemáticas y la naturaleza por medio de palabras y movimientos.

A continuación el video como resultado del recorrido que traza el ritmo de la asimetría a por medio de la interfaz entre movimiento humano y la perfección matemática.

Para Loclair, el buen diseño empieza con la decisión basada en la ley de la proximidad, la cual se origina de la psicología Gestalt: “Si agregamos un nuevo elemento a un grupo existente de elementos tenemos que tomar el balance alterado en el espacio a consideración. Estamos siempre creando nuevas colecciones y encontramos nuestro camino hacia la simplicidad a través de este completo proceso matemático”.

La exclusividad e innovación no debería ser considerada únicamente en un concepto técnico, si no también en el diseño. Es por eso que los ingenieros de calibre y los diseñadores de producto trabajan mano a mano desde el inicio para asegurar la armonía entre el interior y el exterior. Este enfoque holístico ha sido un aspecto integral para cada pieza desarrollada por la relojera desde 1990 y es especialmente evidente en el LANGE 1.

El LANGE 1 ha encarnado la identidad de A. Lange & Söhne por 25 años. Con esta combinación única de elementos de estilo clásico e innovaciones técnicas. Cuando recién se lanzó el off-centre- dial, con reserva de 72 horas de energía y la primera fecha descomunal en un reloj de pulsera fue recibido con gran entusiasmo. Sin duda una pieza clásica en la relojería del siglo XX.

Redacción Leonor Torres

Fotos y video cortesía de A.Lange & Söhne

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