Habitar la historia

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En el corazón de Roma, un palazzo del siglo XV encuentra nueva vida a través de Six Senses.

Fachada del hotel Six Senses Roma y la iglesia San Marcello al Corso ubicada justo a un lado del hotel.

Arquitectura, diseño y siglos de historia conviven en un hotel donde la excepcional ubicación y la impecable atención definen una experiencia que va mucho más allá de lo esperado.

Hay algo extraordinario en poder cerrar una puerta y dejar Roma del otro lado. Tan solo unos pasos atrás se encuentran la Fontana di Trevi y el Panteón. Ahí es donde comienza la inexplicable magia de Six Senses en el corazón de la ciudad.

La monumental escalera de mármol de Six Senses Roma son las originales del Palacio y están protegidas como patrimonio

En Six Senses Rome el bullicio queda atrás. Six Senses es una de las marcas de spa más reconocidas a nivel global. Ha obtenido en repetidas ocasiones el premio de World´s Best Wellness Retreat.

El spa dentro del hotel cuenta con un circuito de los tradicionales baños romanos

El Palazzo Salviati Cesi Mellini, un edificio del siglo XV cuya restauración permitió conservar distintas capas de historia acumuladas durante siglos, es hoy el hogar del nuevo Six Senses Roma.

Six Senses colaboró en la restauración de la fachada de mármol de la iglesia San Marcello al Corso ubicada justo a un lado del hotel. A partir de esta colaboración, sus huéspedes pueden acceder a tesoros poco conocidos, entre ellos una pintura oculta de Anthony van Dyck y un bapisterio del siglo VIII.

Dormir aquí es, de alguna manera, habitar la historia de Roma.

Interior del hotel y vista hacia BIVIUM, la propuesta de mixología de autor y gastronomía

Habitar un Palazzo del siglo XV sin convertirlo en una pieza de museo supone encontrar un equilibrio entre honrar la historia y pertenecer al presente. En Six Senses Rome, ese diálogo toma forma a través de la mirada de Patricia Urquiola.

Otro ángulo desde BIVIUM dentro de Six Senses Roma donde destaca el diseño de Patricia Urquiola

La reconocida diseñadora española parte de las distintas capas históricas del edificio para construir un estilo contemporáneo que no las hace competir entre ellas. El diseño de Urquiola se palpa. El trabajo de la diseñadora se aleja de la opulencia que podría esperarse de un antiguo palazzo romano. En Six Senses los espacios se sienten cálidos y la modernidad se torna sorpredentemente serena.

Barra de la propuesta de mixologia de autor en Six Senses Roma con diseño de Patricia Urquiola

Materiales, texturas, mobiliario y una interesante paleta de tonos naturales son los elementos que suavizan la grandeza del edificio, al mismo tiempo que los vestigios de su pasado permanecen presentes. Aquí, una columna de 600 años de antiguedad convive con una pieza de diseño contemporáneo y una pila bautismal del siglo IV. El edificio conserva elementos arquitectónicos que datan de diferetes épocas construyendo la identidad del proyecto.

Urquiola no pretende borrar el paso del tiempo, sino diseñar alrededor de él.

Six Senses Roma es la primera propiedad en Italia. Por su parte, su apertura representa un cambio de escenario para Six Senses, tradicionalmente asociado a destinos rodeados por la naturaleza como en las Maldivas, Tailandia o los Alpes.

Vista desde una de las terrazas de las suites del hotel con vista hacia San Marcello al Corso

Six Senses Roma es uno de esos lugares capaces de convertirse en parte del viaje, es inevitablemente una de las razones para volver a Roma.